Siempre fui una persona de pocas palabras, irónico para alguien que decidió estudiar Letras, pero así fue. Lo cierto es que no me sentía cómoda entre las multitudes y tampoco me apetecían las pláticas con desconocidos. Supongo que todos sentimos al menos alguna vez en la vida que no encajamos en el mundo, y creo que así me sentía en aquel momento, pero para mi fortuna, ese no era el único mundo en el que yo podía deambular. Existía también el mundo de la literatura. Los libros de lecturas de la primaria, cuentos clásicos, las novelas juveniles e incluso Wattpad fueron los principales culpables de la fascinación que tenía hacia la literatura durante mi niñez y gran parte de mi adolescencia. Fue así como en secundaria, a excepción de un reducido número de personas, llegó un momento en el que los libros se convirtieron en mis mejores amigos. No olvido los recreos que prefería leer debajo de un árbol en lugar de jugar fútbol o hacer cualquier otra cosa. La literatura e...